domingo, 12 de janeiro de 2014

She's Crazy.



Sus labios rozaban su piel en un leve y corto beso inocente. Ella se acomodó aún más en su abrazo, echando su cuerpo hacia atrás, apoyándose en él.
-Volvamos dentro-dijo sonriendo-. Empieza a hacer frío.
Y se separaron de su abrazo, dándose la mano. Ella aprovechó para tirar de él hacia la habitación, girándose para hacerle una mueca cómica que se deshizo en risas. Entonces él empezó a perseguirla por la habitación, acabando los dos tirados en la cama riéndose como si no hubiera mañana.
Cuando pararon de reírse, ella apoyó la cabeza en su pecho, se quedó mirándole a los ojos durante un tiempo que les pareció infinito.
-No me dejes-dijo con un ligero tono asustado-. No me dejes nunca.
-Sabes, Shayera-respondió mucho tiempo después-, lo que pasa entre nosotros es algo que nunca entenderemos, ni que nunca nos gustará. Lo que pasa es que tu siempre existirás sin mi. Siempre serás sin mi. Aunque yo desaparezca, tu vida seguirá tan tranquilamente como si no hubiera ocurrido nada, como si no hubiéramos pasado. Y sin embargo yo sin ti no existo. Mi ser empieza y acaba contigo. Sin ti no soy más que un nombre vacío, un concepto invisible. Pero, Shayera, no quiero que me mires así. Porque la verdad es que me alegro de que las cosas sean así. Y si pudiera elegir, no cambiaría nada. No querría que fuéramos de otra manera. Me alegro de nuestra paradoja, amo nuestra paradoja. Porque es parte de ti, es una de las cosas que haces que tú seas tú. Porque si fuera de otra manera, no te querría como te quiero ahora.


quinta-feira, 9 de janeiro de 2014

W. A. T. S. A. ?


Acostado en la cama, miraba el ritual de siempre, mientras ella buscaba sus ropas en la oscuridad de la noche. La observaba siempre con atención, no queriendo perder un detalle, intentando absorver todas sus acciones.
La observaba intentando ganar fuerzas para preguntarle lo que le rondaba la cabeza desde aquella tarde lluviosa. Y la siguió observando cuando cinco minutos más tarde ella se sentó en el bordillo de su cama, cogiendo su blusa congelada, y puso su mirada en la suya.
-¿Qué pasa?- dijo entre risas- ¿Es que he hecho algo malo?
Y él se lo preguntó. Finalmente lo hizo. Y entonces su mirada se quedó quebradiza durante unos segundos.
Enseguida se levantó corriendo de la cama con una sonrisa apagada, y empezó a vestirse apresuradamente, evitando su mirada.
-¿Por qué no me contestas?- su voz solo reflejaba un poco de preocupación, hasta que vio que se le había puesto la piel de gallina-. ¿Tienes frío?¿Qué te pasa?
Corrió hacia ella para intentar abrazarla, pero antes siquiera de poder alcanzarla, ella gritó:
-¡No me toques! ¡No lo hagas!- su cara había cambiado totalmente y ahora sus ojos llorosos se apartaban de él otra vez, mientras su cuerpo se paralizaba.
Cogiendo su bolso, ella abrió la puerta tranquilamente, y finalmente le miró.
-¿Es que no vas a darme un beso de buenas noches?- dijo asustado.
-Dijimos que no haríamos preguntas- contestó.

domingo, 22 de dezembro de 2013

Taking back my head


Me perdía en sus ojos durante horas. Sus pensamientos rondaban mis sueños todo el tiempo. Sus manos volaban junto a las mías y sus abrazos, aunque imaginarios, me acompañaban al dormir. Sus palabras me levantaban para tirarme al vacío otra vez. Lo daba todo por él, y, sin embargo, nunca supe si me quiso. Pero ahora, ahora qué más da.
Lo quería tanto que me consumía por dentro. Lo quise tanto que me morí cuando se fue.
Así que después de él dije que nunca más. Nunca más lloraría, nunca más confiaría, nunca más me entregaría, ni nunca más querría.
Y ahora, que empiezo a revivir, sé que no sé si volveré a querer algún día. No sé si volveré a querer a alguien, como lo quise a él. Pero, ante todo, no sé si debería.


segunda-feira, 16 de dezembro de 2013

Just one more night.


La miraba desde la barra, mientras secaba con un trapo un vaso aleatorio, recordando la primera vez que la vio sola.
La recordaba sentada en una de las mesas, escribiendo pensativa mientras se tomaba un café. De vez en cuando se inclinaba un poco más, haciendo que él la mirase embobado, porque entonces sus rizos caían descontrolados, flotando suavemente en el aire.
Recordaba sus labios tiernos y huidizos en el baño de una discoteca perdida en aquella ruidosa ciudad.
Recordaba su dulce voz a través del teléfono, hablando en volumen bajo y tono avergonzado,
Pero, sobretodo, añoraba su cuerpo entre las sábanas revoloteadas de su cama, mientras sentía el calor de su mirada, riéndose como locos los dos.
Y entonces volvió a la realidad, y, mirándola, se preguntó: "Por qué está ella con él?"
Pero él no sabía la respuesta, ni tampoco la sabía el vaso ya seco que estaba entre sus manos.


sábado, 14 de dezembro de 2013

Those are not your eyes.


Te busco como una tonta. Te busco todos los días. Te busco por todos los rincones adonde voy y nunca te encuentro. Y seguiré buscándote todos los días de mi vida como si por algún casual te fuera a encontrar, como si no hubiera pasado. Seguiré buscándote aún cuando haya conocido todos los escondites del mundo.
Te busco en todo. Te busco en los libros, en los mapas. Te busco en las miradas de la gente. Te busco en sus sonrisas. Pero nadie me mira como tú. Ninguna mirada se compara con tus ojos azules, esos que tenían ese brillo que nunca encontré en otras miradas. Ni tampoco nadie me sonríe como me sonreías tú.
Te busco en la valentía de las personas, pero nadie es como tú.
Nadie se compara a ti, ¿sabes? Ni nadie nunca llenará el vacío que dejaste cuando te fuiste así. Me despierto con miedo a no recordarte. A no recordar cada detalle de ti, cada arruga, cada pestaña, cada palabra.  Y cuando veo que sí me acuerdo, sonrío tanto que temo que se me rompa la sonrisa.
 Hay veces en las que no te encuentro y me echo a llorar. Y a veces lloro solo porque me acuerdo de ti.
Y lloraré hasta cuando se sequen mis lágrimas. Porque esta, es una herida que no se curará nunca.
Obrigada, F.

N.A.


El tejado estaba frío pero ella seguía sentada allí, mientras el viento hacía que su pelo volase desordenadamente.
En el mp3 sonaba una canción, esa canción, con la que ella lo predijo todo. Había estado intentando salir del espacio todo ese tiempo, por miedo a los agujeros negros. Los veía a lo lejos, sabiendo que algún día la cogerían, y sin embargo no conseguía salir. Ese era su problema, nunca supo como salir. Y ahora, estaban cerca.
Se echó atrás, dejando que todos sus esquemas cayeran encima de ella, rompiendo su caparazón. Ahora que estaba sola, podía finalmente llorar. No tenía que fingir nada.
Y se dejó estar allí, en la calma, mientras toda la ciudad corría estresada. Y cuando comenzó a anochecer, ella se fue acomodando entre las tejas, esperando a que le llegara el sueño.
Pero el sueño nunca llegó, ni él tampoco.
Porque las chicas como ella, por las noches solo duermen.




segunda-feira, 2 de dezembro de 2013

Hell is not for losers.


Temblaba. Lloraba. Y con la mirada perdida seguía observando aquél río. Era una de esas oscuras y heladas noches de Noviembre, y la muerte se le calaba hasta los huesos, cubriéndola por entero.
Sus pelos revoloteaban al ritmo del viento frío, que de vez en cuando acariciaba su cara, suplicándole que no lo hiciera. Abajo el agua se resbalaba entre las rocas, llamando silenciosamente a su valentía.
Él. Ese sentimiento que le había acompañado toda su vida. Ese que le hacía sentir que por más cosas que tuviera, por más que lo intentase, nunca sería feliz.
Y mientras, ella sonreía tristemente al imaginarse el fin. "No más noches", pensaba,"No más máscaras. No tendrás que sofocarte más, no tendrás que fingir más, ni llorar. No tendrás que volver a intentarlo, para fracasar y caerte otra vez. No tendrás que soportar vivir con eso. No tendrás que soportar vivir con él. No tendrás que soportar ver como les haces daño una y otra vez, para hundirlos. No, si el daño que les haces es una sola y última vez.No, si eliges hundirte tú hoy."
Pero hundirse, es de valientes. Y al fin y al cabo, valiente, es algo que ella nunca fue.