La miraba desde la barra, mientras secaba con un trapo un vaso aleatorio, recordando la primera vez que la vio sola.
La recordaba sentada en una de las mesas, escribiendo pensativa mientras se tomaba un café. De vez en cuando se inclinaba un poco más, haciendo que él la mirase embobado, porque entonces sus rizos caían descontrolados, flotando suavemente en el aire.
Recordaba sus labios tiernos y huidizos en el baño de una discoteca perdida en aquella ruidosa ciudad.
Recordaba su dulce voz a través del teléfono, hablando en volumen bajo y tono avergonzado,
Pero, sobretodo, añoraba su cuerpo entre las sábanas revoloteadas de su cama, mientras sentía el calor de su mirada, riéndose como locos los dos.
Y entonces volvió a la realidad, y, mirándola, se preguntó: "Por qué está ella con él?"
Pero él no sabía la respuesta, ni tampoco la sabía el vaso ya seco que estaba entre sus manos.

Sem comentários:
Enviar um comentário