domingo, 12 de janeiro de 2014

She's Crazy.



Sus labios rozaban su piel en un leve y corto beso inocente. Ella se acomodó aún más en su abrazo, echando su cuerpo hacia atrás, apoyándose en él.
-Volvamos dentro-dijo sonriendo-. Empieza a hacer frío.
Y se separaron de su abrazo, dándose la mano. Ella aprovechó para tirar de él hacia la habitación, girándose para hacerle una mueca cómica que se deshizo en risas. Entonces él empezó a perseguirla por la habitación, acabando los dos tirados en la cama riéndose como si no hubiera mañana.
Cuando pararon de reírse, ella apoyó la cabeza en su pecho, se quedó mirándole a los ojos durante un tiempo que les pareció infinito.
-No me dejes-dijo con un ligero tono asustado-. No me dejes nunca.
-Sabes, Shayera-respondió mucho tiempo después-, lo que pasa entre nosotros es algo que nunca entenderemos, ni que nunca nos gustará. Lo que pasa es que tu siempre existirás sin mi. Siempre serás sin mi. Aunque yo desaparezca, tu vida seguirá tan tranquilamente como si no hubiera ocurrido nada, como si no hubiéramos pasado. Y sin embargo yo sin ti no existo. Mi ser empieza y acaba contigo. Sin ti no soy más que un nombre vacío, un concepto invisible. Pero, Shayera, no quiero que me mires así. Porque la verdad es que me alegro de que las cosas sean así. Y si pudiera elegir, no cambiaría nada. No querría que fuéramos de otra manera. Me alegro de nuestra paradoja, amo nuestra paradoja. Porque es parte de ti, es una de las cosas que haces que tú seas tú. Porque si fuera de otra manera, no te querría como te quiero ahora.


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