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quinta-feira, 8 de maio de 2014

I just don't know.


Ellos seguían allí en medio, bailando rítmica, apasionadamente esa canción que ya había terminado hacía un buen rato. Sus ojos no se despegaban de los de ella, y sus manos seguían acariciando su espalda. El café había cerrado, las luces estaban medio apagadas y todo hacía que el momento fuera eterno.
Muy despacio, fueron bajando el ritmo, hasta que se quedaron parados en medio de las mesas vacías y las sillas desocupadas. Como siempre, la noche les pertenecía.
Se ajustó el vestido y cogió su bolso y él se quedó atónito mirando como ella se acercaba un poco más y le abrochaba un botón de la camisa, arrugada despúes de un día de trabajo. Su corazón latía sin sentido mientras ella lo miraba, con las manos aún en su pecho.
-¿Te vas?- preguntó sin estar seguro de querer oír la respuesta.- ¿Te vas otra vez?
-Nos vamos- dijo mientras caminaba sonriente hacia la puerta-. A no ser, claro, que quieras quedarte.
Él corrió hasta ella, abrazándola por detrás, en un movimiento que casi los tumba a los dos. Y entonces ella rompió a reír, como nunca él la había visto. 




¿Cómo había dejado que todo acabara tan mal?

segunda-feira, 16 de dezembro de 2013

Just one more night.


La miraba desde la barra, mientras secaba con un trapo un vaso aleatorio, recordando la primera vez que la vio sola.
La recordaba sentada en una de las mesas, escribiendo pensativa mientras se tomaba un café. De vez en cuando se inclinaba un poco más, haciendo que él la mirase embobado, porque entonces sus rizos caían descontrolados, flotando suavemente en el aire.
Recordaba sus labios tiernos y huidizos en el baño de una discoteca perdida en aquella ruidosa ciudad.
Recordaba su dulce voz a través del teléfono, hablando en volumen bajo y tono avergonzado,
Pero, sobretodo, añoraba su cuerpo entre las sábanas revoloteadas de su cama, mientras sentía el calor de su mirada, riéndose como locos los dos.
Y entonces volvió a la realidad, y, mirándola, se preguntó: "Por qué está ella con él?"
Pero él no sabía la respuesta, ni tampoco la sabía el vaso ya seco que estaba entre sus manos.