Las estanterías de su baño están repletas de cosas imprescindibles.
Dos geles de ducha, uno de coco, y otro de vainilla. Siete perfumes, dos eyeliners de Burjois, colorete en stik, máscara Yves Rocher, cremas hidratantes de todo tipo, mascarillas de pelo, champús especiales, cremas de esto y de lo otro, tres barras de labios y un gloss... Y la lista sería infinita.
Productos caros, envidiados, y algunos, poco usados.
¿Por qué?
Porque ella tiene que ser perfecta. Sin imperfecciones. Y se muere por dentro porque sabe que no lo es, que nunca llegará a serlo, que nunca llegará a merecerse nada.
Y cuanto más lo intenta, más se aleja. De la realidad. De su vida.

La perfección está sobrevalorada.
ResponderEliminarVacía.
Y tú estás llena de cosas muy grandes.
J.