segunda-feira, 2 de dezembro de 2013

Hell is not for losers.


Temblaba. Lloraba. Y con la mirada perdida seguía observando aquél río. Era una de esas oscuras y heladas noches de Noviembre, y la muerte se le calaba hasta los huesos, cubriéndola por entero.
Sus pelos revoloteaban al ritmo del viento frío, que de vez en cuando acariciaba su cara, suplicándole que no lo hiciera. Abajo el agua se resbalaba entre las rocas, llamando silenciosamente a su valentía.
Él. Ese sentimiento que le había acompañado toda su vida. Ese que le hacía sentir que por más cosas que tuviera, por más que lo intentase, nunca sería feliz.
Y mientras, ella sonreía tristemente al imaginarse el fin. "No más noches", pensaba,"No más máscaras. No tendrás que sofocarte más, no tendrás que fingir más, ni llorar. No tendrás que volver a intentarlo, para fracasar y caerte otra vez. No tendrás que soportar vivir con eso. No tendrás que soportar vivir con él. No tendrás que soportar ver como les haces daño una y otra vez, para hundirlos. No, si el daño que les haces es una sola y última vez.No, si eliges hundirte tú hoy."
Pero hundirse, es de valientes. Y al fin y al cabo, valiente, es algo que ella nunca fue.





quinta-feira, 21 de novembro de 2013

No doubts, no more.


Me preguntaron qué se sentía al ser querida incondicionalmente, no supe qué contestar...
Entonces pensé en él: mi pequeño, precioso y adorable tesoro. Ése al que valoro tanto, al que no cambiaría por nada del mundo. Él, el que me abraza cuando me siento sola, el que me apoya pese a todo, que me adora con todos y cada uno de mis defectos.
Ser querida incondicionalmente es estar en una playa al atardecer. Ser querida incondicionalmente es pasear en otoño y que de repente empiece a llover. Ser querida incondicionalmente es perder tus barreras sin esperarlo. Es dejar que alguien cure tus heridas y te acoja en su vida. Es tener miedo de que sólo sea un sueño. Es querer a alguien hasta lo infinito, y aún así ser lo suficientemente fuerte como para dejarte querer. Es no poder imaginarte una vida sin esa persona. Es perder el miedo a ser abandonada. Ser lo suficientemente madura como para dejar que alguien vea todo tu ser. Es pensar que a esa persona le puede pasar algo, y asustarse tanto que se te salten las lágrimas inmediatamente. Son abrazos sin fin. Son llamadas sin hora. Es lo más escalofriante y precioso que te puede pasar.









Y podría seguir describiéndolo eternamente, porque al fin y al cabo, eso es lo que tenemos por delante...


segunda-feira, 18 de novembro de 2013

185D


El color de mi pelo, la marca de mis ropas o el sitio donde viva. Mis amigos, mi instituto o mis zapatos. O las marcas de mi vida. Da igual las notas que saque, cuánto pese o cómo vista. A ti te importan los médicos que me siguen, qué piensen mis profesores. A ti te importarán las cifras,y las letras. No yo. Nunca yo. Y da igual qué estudie o en qué trabaje, siempre y cuando puedas exhibirme, ¿Verdad?.
No te importa que llore todas las noches durante horas, ni que sea emocionalmente inútil. Te dan igual los números que pasan por mi cabeza y las marcas que tenga por mi cuerpo.
Pero dime una última cosa:










¿Me querrás algún día, Papá?

sábado, 16 de novembro de 2013

Tachycardia


Murmuraba silenciosamente: "Tú tienes razón, él no. Tú tienes razón, él no."...
Intentaba concentrarse solo en la respiración, para no recordar sus palabras, pero ellas no hacían más que repetirse una y otra vez en su cabeza. 
Y le dolía. Le dolía tanto que le costaba respirar. Le había costado tanto superarlo la última vez que ya no se acordaba de lo mucho que le dolían esas palabras. Y allí se encontraba otra vez, abrazándose desesperada como si nunca hubiera ocurrido antes. 
Si eso se lo hubiera dicho otro, le hubiera dado igual. Pero siempre era Teddy. Y ella nunca podía evitar escucharle. 
El miedo la atemorizaba otra vez, y las lágrimas ya bajaban desconsoladamente por sus mejillas cuando empezó a pelearse con los impulsos desesperados de su cuerpo, que la intentaban llevar por el camino al que siempre la empujaban para llegar a la meta. "Esta vez no", pensaba. 
Pero en su cabeza ya solo había una voz, gritando furiosa:
- ¿ES QUE TE QUIERES QUEDAR GORDA TODA LA VIDA? 


sábado, 26 de outubro de 2013

The Best Damn Thing


Era la una, o tal vez las dos. Llovía y hacía frío y ellos no decían nada, pero tampoco hacía falta.
Ella le miró, y él, aprovechando el momento, rozó con su dedo la mejilla empapada, recogiendo una lágrima recien caída de sus ojos llorosos, y  entonces, dos sonrisas se iluminaron.
Jared tenía la mirada llena de promesas y esperanzas, y Scarlett... Scarlett con sólo verlo supo que ya todo había cambiado, y pudo confirmar que todo lo que había temido hasta entonces había desaparecido.
Él había roto las espectativas, había quebrantado las reglas que perseguían a Scarlett desde el principio de su historia.
Y entonces volvieron las lágrimas a resvalarse inevitablemente, como lo hacía la lluvia en las ventanillas del coche.



Y lo que Jared no sabía era, que esta vez, Scarlett lloraba de felicidad.

terça-feira, 15 de outubro de 2013

"They won't let her live"


Eran las dos de la mañana de un sábado cualquiera y, quizás fueran las sábanas, o sus ojos, pero  por algún inexplicable motivo, todo parecía diferente. Incluso la torre se veía diferente.
Y Marie, "Dios mío"-pensó mientras le acariciaba el pelo-, Marie estaba preciosa esa noche: sus ojos verdes que tanto le gustaban brillaban más, y estaba sonrojadamente perfecta. Quizás era eso lo que hacía que hasta el aire pareciera diferente.
Ambas se acercaron otra vez, lentamente, y sus labios se perdieron una vez más, dándole una oportunidad a que su corazón respirase por fin. Marie era distinta a todo lo que Louise había vivido antes. 
Marie rebosaba vida por todos los poros, sus ojos se lo decían todo. Siempre que se abrazaban, Marie le rozaba con el alma, no como su pasado.
Sus labios se separaron después de un buen rato, pero los ojos de Marie ya no le miraban igual. Ambas sabían lo que venía a continuación.
Louise se incorporó, mientras Marie la miraba en silencio. 
Cuando acabó de vestirse, Louise cogió su bolso y se acercó a la puerta, mirando atrás una vez más.
Los ojos de Marie seguían brillantes, sí, pero ahora tenía dos pequeñas líneas que bajaban por sus mejillas, resplandeciendo ligeramente a la luz de la luna que entraba por la ventana. A Louise se le hizo insoportable verla así otra vez.
-Por favor, no te vayas, Louise- suplicó, con una voz que le rompió lo que le quedaba de corazón a Louise.
Ella abrió la puerta, aún mirando a Marie, con la diferencia de que apenas podía ver: las lágrimas estaban luchando por salir de sus ojos. - Te quiero-dijo Marie en una voz casi inaudible.
Louise se giró y salió fuera. Un "Te quiero" se escapó silencioso entre sus labios, helando sus sangre. Pasaron segundos largos minutos tal vez, hasta que cerrando la puerta detrás suya, se encaminó hacia la salida del edificio. 
No se resistió más a la lucha contra las lágrimas, dejando que cayeran descontroladamente bajo sus ojos. 

sexta-feira, 16 de agosto de 2013

Live, Love, Laugh.


Estereotipos y lágrimas es todo lo que supe durante mucho tiempo. 
Números y fechas, papeles y pizarras, heridas y cicatrices. 
Y ahora estoy aquí. Y hoy lloro de alegría. 
Hoy sonrío, y salgo maquillada. Hoy río a carcajadas y no me escondo. Hoy comeré helado.
Por ese día en que todo cambió, por esa historia inacabada. Por un final feliz. 
Por el aumento del 81.



Felicidades a mí.