quarta-feira, 1 de maio de 2013

Loveless


Seis de la tarde de un jueves cualquiera.
Ella va andando tranquilamente, ponderando todos y cada uno de sus pasos.
Lágrimas cayendo de sus ojos verdes le acarician las mejillas. El viento de marzo revolotea su pelo y le refresca las manos.
Se para a la mitad y contempla el frío sol de invierno en los reflejos del agua que tranquilamente desciende.
Sus ojeras revelan un mundo escondido, y su mirada desprende un abanico de emociones a los que ya está acostumbrada y que nadie se imagina.
Hoy no es. Probablemente ese día no llegará nunca. Es una cobarde, y lo sabe demasiado bien como para mentirse a si misma por enésima vez.
Y dando media vuelta, se aleja, dejando atrás su única esperanza. 

Ella, tenía doce años.


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