terça-feira, 30 de abril de 2013

Unfixed


"Respira hondo, tranquilízate"- me dice. "Es solo pasajero. Duérmete, mañana será otro día y no te sentirás así jamás. Sabes tan bien como yo que esto es solo su culpa. Esto es falso. Déjalo ya."
"¿Pero tú escuchas lo que te dices, F? ¿Eres tonta? Esto no acaba, y lo sabes. Te lo mereces, por G, por B, por todo lo que haces, inútil de mierda." Y sigue: "Todo esto te lo mereces, y más. Sigue, no pares, no pares hasta que tus ojos ya no puedan derramar más lágrimas, hasta que se note la marca en tu cuerpo. Esto sólo tiene una solución, y ambas sabemos cuál es."
Y lloro. Mientras ellas siguen peleándose y yo, imbécil espectadora, sigo a lo mío. 
"Mírate: eres miserable. Mírate hace un año y mírate ahora, apenas nada ha cambiado. Te mereces lo que está pasando, te mereces todo eso. Porque sabías que iba a pasar y te confiaste. Por pensar que alguien podría quererte. Tú te has visto, ¿verdad? Gilipollas. Ahora sufre, sufre por ser tonta como siempre has sido."
El reloj marca ya las cuatro. Mis lágrimas dejan, al fin, de caer y y mis ojos van cerrándose lentamente, mientras sus voces callan al fin. Suficiente por hoy. 


Y con suerte mañana, no pasa lo mismo.

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