
Tanto tiempo sin sentirse viva, tanto tiempo sin él. Para que ese dia, en medio de la nada, solos los dos, volviera a sentir lo que lleva necesitando todo este tiempo: su abrazo.
Ese sentimiento que le entra cada vez que él le abraza, nadie más lo consigue. Vulnerable y protegida al mismo tiempo; Llena y vacía a la vez; Tan feliz ya a la vez tan miserable; Feliz y a la vez destrozada; La única cosa que le hace sentir viva.
Le quiere y no sabe como evitarlo... Porque sabe que nunca le tendrá y siempre mirará como le tiene otro. Porque todas las noches sueña con estar con él.
Y ahí están: en ese parque ya tan familiar para ellos, donde se conocieron. Están solos y silenciosos: ella no se atreve a decirle nada después de anoche y él nada quiere decir. Por fin, con lágrimas cayendo de sus ojos, ella se atreve:
-¿Qué te dije yo que no querías escuchar?... ¿Por qué él?
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